Sobre este episodio
Tras cumplir 18 meses en prisión el ex procurador YANALAN Rodríguez recuperará su libertad con las restricciones impuestas por el juez Amaury Martínez. Una garantía económica de 50 millones que es una chambra para cualquier aseguradora, impedimento de salida y el famoso brazalete electrónico que parpadeará día y noche recordándole que dejó de ser omnipotente. En casa no discutirá por un pan como hiciera hace unos meses según un reporte que me hiciera un VTP muerto de la risa. YANALAN Rodríguez se dijo ayer víctima del Estado Dominicano completo y la verdad que ese uniforme no le queda. Un articulista de Acento describió hace unos meses el síndrome de YANALAN y la descripción se fundamentó en la soberbia, el abuso, el sentirse dueño de todos los privilegios e incluso la venganza. En los últimos 18 meses YANALAN Rodriguez recuperó la conciencia de su condición humana ordinaria. Dejó de ser gente de clase ad vitam por más relaciones públicas que contrate. Ya no peleará por un pan y su comida se cocinará en una estufa de medio millón de pesos pero comerá con pocos testigos porque su proceso sigue y si el no lo sabe le diremos aquí en buen dominicano que es un hombre “vaheado” Es probable que YANALAN pueda volver a exigir el carrito azul que en Casa de Campo porque no se montaba en los que usaban los demás pero no sé si se lo llevarán con la prontitud de sus días de gloria. Este personaje que persiguió a gente común simplemente porque no actuaban como él esperaba ahora se siente perseguido. No hay peor vaho que la memoria y la que rodea a este hombre es putrefacta. Tiene que irse mar afuera en su Carpe Diem para evadir sus propios humores. Vuelve a casa sin los franceses buenos mozos que yo envidiaba pero cuenta con los favores que hizo. Habrá que ver cuantos agradecidos le quedan porque no le hizo un favor a un pobre sino a la gente que entendía jugaba en su liga y hay que repetir lo que dijera su madre, que son gente de clase. Será un juicio largo pero se defenderá con la libertad que nunca defendió para los hombres y las mujeres comunes. Pura ironía que quiera lo que nunca dio.