Sobre este episodio
En mi época de reportera los periodistas que cubrían justicia pasaban largas horas en los juicios y luego contaban las hazañas retóricas de los abogados en crónicas de antología. Los abogados que daban declaraciones eran los que trabajaban gratis para los presos políticos y de vez en cuando nos enviaban a la oficina de un gurú para una opinión sobre un tema relevante. Rara vez había una declaración o una rueda de prensa de parte de abogados que esperaban lucirse en estrado y recuerdo una declaración de un abogado que convocó a su despacho para explicar que no era lo mismo tribuna que tribunal. Ese señor de voz tranquila se apellidaba Sánchez Morcello. No recuerdo a quien adversaba pero dijo que no ganaría en los medios sino en el tribunal y con pruebas. Creo que ganó. Traigo el tema a colación a propósito de la defensa del ex procurador Yanalán Rodríguez que si no tiene el record de la mayor cantidad de ruedas de prensa en un año va por el mejor average sin que eso se traduzca en resultados en el tribunal. Han fracasado en cuchumil instancias para sacarlo de prisión, fracasaron en el intento de que se eliminara el nombre de medusa de la operación en cuestión, en la demanda contra la jueza Romero, la suprema declaró inadmisible un recurso de casación y no sé en que paró un caso que elevarían de forma internacional ante la ex presidenta Bachelet pero de eso no se ha vuelto a hablar. Ustedes y yo sabemos que junto a su costoso equipo de defensa hay un costoso equipo de comunicación y que algunas de las preguntas que se formulan en las famosas ruedas de prensa son puros encargos. Me decía una joven reportera que ahora aparece gente preguntando en las ruedas de prensa de justicia que no se sabe de donde vienen y en que medio trabajan. El trabajo de esa gente es preguntar lo que el equipo de abogados quiere decir. Por eso es frecuente que en esas ruedas de prensa nadie pregunta sobre el fondo o las prguntas sobre el fondo que hacen los profesionales de verdad son obviadas. Hago esta relación para volver sobre mi memoria y recordar lo que dijo ese abogado que yo escuché una sola vez y de nombre Sánchez Morcello.