Sobre este episodio
Yo no sé como se encuentra una jueza dominicana y su secretaria con 15 millones de pesos pero sé que es difícil. Según la nomina pública el sueldo medio de la Judicatura son 138 mil pesos mensuales y el de las secretarias 22 mil. No conozco a Kenia Romero pero apuesto que su declaración jurada está lejos de la del ex procurador que tras el cese de sus funciones en el 2020 reportó una fortuna de RD$214, 033,353 pesos. En esta incluyó los bienes que tiene junto a su esposa, María Isabel Pérez y esta se encuentra distribuida entre bienes de inmuebles y muebles, armas de fuego, entre otros. La demanda del ex procurador contra la jueza y su secretaria por 15 millones de pesos es el segundo macht de su defensa que tiene como estrategia el ataque, primero contra el ministerio público y los medios de comunicación ahora contra la jueza y una modesta secretaria. Cómo no sé de derecho no entiendo que se gana en estos procesos que de paso aumentan la irritación de la población contra su defendido que no soporta más rechazo público del que acumula desde hace varios años. De lo que conozco un poco es comunicación, aunque estoy segura de que nunca he cobrado lo que pagan a los asesores del ex procurador y puedo decir que por ahí algo anda mal. Cada incidente reflejado en los medios aumenta la carga negativa en contra de el funcionario y si ustedes dudan de mi busquen las fotos en los medios de comunicación y hasta en las redes sociales. Hace meses que no aparece una foto sonriente, con los trajes azul brillante y el pelo teñido y con blower. Las que aparecen ahora son las de la derrota, el hombre irritado, con las canas que quiso ocultar o con el atuendo de protección en el traslado de los reos al tribunal. Esas imágenes no generan adhesión sino por el contrario rechazo. Todavía recuerdo las fotos de portada de los 70 y 80 en que el diario El caribe publicaba las peores fotos de Peña Gómez y Ultima hora las peores de Juan Bosch, eso no era al azar y supongo que ahora tampoco lo es. La soberbia de YANALAN Rodríguez pisó muchos callos y la misma soberbia le hace creer que puede seguir pisándolos.