Sobre este episodio
La precariedad de la educación está en primera línea y es la prueba de fuego del gobierno de Abinader. Puede superar el drama económico y aun el institucional pero si el país sigue en la cola de la educación nada avanzará. Solo el 37 por ciento de los niños y niñas menores de diez años puede entender un texto. Diez años después de que se firmara el Compromiso político y social por la educación en el apogeo de la campaña electoral en el 2011 este es el balance que tenemos. Ese acuerdo venció la tozudez de Leonel Fernández que entró y salió de 12 años de gobierno defendiendo que no era necesario aumentar la inversión en educación. Danilo aceptó porque no le quedó de otra. Cuatro ministros, dos candidaturas presidenciales y una diputación después tenemos este triste Balance y el rancho sigue ardiendo. La inversión en educación se quedó en la construcción de escuelas, en la adquisición de mobiliarios, en la compra de cocinas que no se usaron, en la negociación con proveedores de desayuno y almuerzo escolar. Si le faltaba algo a ese coctel está la designación de personal innecesario para la creación de estructuras políticas en las aspiraciones personales de los ministros. La tanda extendida no ha aportado media hora de contenido. Seguimos con escuelas sin bibliotecas ampliando la brecha entre los niños y niñas que pueden ir a una escuela privada de una planificación mínima y los demás. Si ustedes escriben en Google la frase “El ministro de educación anuncia” le van a salir 57 millones de resultados, pero los niños y las niñas no saben leer. Hoy se están anunciado libros de texto nuevo y eso es bueno. Pero es evidente que nuestros escolares no leían en los libros desactualizados porque de haberlo hecho serían lectores desactualizados pero lectores al fin. La educación es la forma perfecta de ascenso social en cualquier sociedad pero no se puede ascender si la educación publica y masiva tiene el rezago que tiene la dominicana. Quienes se quejan del dembow y de las letras soeces en los medios de comunicación ya tienen una respuesta. Nuestros niños y niñas solo manejan las palabras de su entorno porque no saben leer y si no saben leer tampoco saben escribir. Este país quiere resultados y no anuncios. Si una sola escuela mejora será suficiente.