Sobre este episodio
Con Tokisha en la portada del NYT y cuatro días de asueto en el sector público, un día sin periódicos, el lunes el canódromo no será noticia. El alboroto fue por la agresión a un funcionario y periodistas, el hecho agravado es la ocupación de equipos de medios de comunicación pero el origen del escándalo es una inspección a las instalaciones del canódromo por las reiteradas denuncias ciudadanas de apropiación de vehículos. Y es apropiación porque cuando alguien tiene la desgracia de que su vehículo sea retenido tienen pocas posibilidades de recuperarlo. Quienes vivimos en la capital y Santiago sufrimos cada día las agresiones de motociclistas para quienes no existe ley. Poco hace la uniformada para ponerle orden. La mayoría de las motos no están en el depósito por violar la ley de tránsito sino que son productos de los operativos cíclicos que realiza la institución para capturar motocicletas con documentación dudosa. Cada cierto tiempo usted ve una grúa de la Digesett con decenas de motores atravesados. Mientras exista la mafia de la importación de partes para armar motos en el país existirá el problema y las autoridades ni de antes ni ahora le buscan solución: Mis fuentes indican que parte de la mafia del canódromo está vinculada a los distribuidores de motocicletas y espero que no sea cierto que en algunos casos una misma moto es vendida una y otra vez. La semana santa se va a llevar el lío del canódromo y las informaciones propias de la época ocuparán las primeras planas. Ojalá que el escándalo en torno a los miles de motocicletas y cientos de automóviles retenidos irregularmente por la policía resulte en un solución a esa arbitrariedad e ilegalidad. No es razonable que en el país haya tanto ladrón de motos ni que en décadas la policía no haya podido establecer un mecanismo de recuperación del vehículos como existen en el mundo entero. Al canódromo hay que auditarlo, al depósito de la policía en Santiago también. Lo menos que puede hacer la policía si se precia de organismo de investigación es determinar la propiedad de cada uno de los vehículos que tiene bajo su tutela. El país cambia a pesar de todo y de todos y el país está harto de los coroneles como Isabelita de León. Trasladar una dotación sirve para enviar el problema a otra parte es que lo que ha hecho la policía toda la vida. La policía tiene que entender que existe la ley y que es igual para todo ciudadano. La eficacia de una institución del orden no se puede medir por la fuerza de un golpe con un palo de golf. El escándalo morirá mañana pero el canódromo no debe seguir porque lo originó todo esto no ha sido tocado.