Sobre este episodio
No se pone vino nuevo en odres viejos porque se rompen dice una Biblia que es echada a mano con frecuencia por gente que solo la mira si le conviene. El evangelio viene a cuento para la inmensa mayoría de los funcionarios de la actual administración que calladitos intentan mantener las mismas prácticas de sus antecesores sobre todo con las compras y contrataciones y en las últimas se incluye el personal humano. Todos los casos que están en justicia hoy tienen que ver con suplidores que se asociaron con funcionarios para robar el erario. Yo no quiero generalizar pero si los funcionarios actuales insisten en operar con los mismos esquemas del gobierno anterior y casi siempre con los mismos suplidores no sé como se puede esperar resultados diferentes. Creo que el único que intentado romper con la estructura que encontró es Manuel Jiménez y lo ha pagado en libras esterlinas. Todos los cabildos del PRM, por ejemplo se acomodaron con las empresas recogedoras de basura que tenían contratos tan onerosos como los que encontró y ha intentado romper Jiménez y están calladitos. El ultimo caso denunciado que es el ministerio de la juventud es más de lo mismo. Las y los nuevos funcionarios están buscando los puntos grises de las normas para ver como sacan sus chelitos y cuentan con que para ellos habrá impunidad. El presidente de la República anda tirando tantos brincos y haciendo tantas cosas que ya varios medios han expresado preocupación sobre el efecto de un activismo tan intenso en su salud. Los números de la economía, dados a conocer ayer por el mismo mandatario, justifican su ajetreo. Pero de nada le vale tirar brincos a Abinader si una parte de su administración anda buscando lo suyo. Hay muchas denuncias de irregularidades que todavía no son delitos, pero el paso entre una cosa y la otra es corto. Por lo demás el caso es tan curioso que el partido en el poder está haciendo lo mismo que hizo el otro: juramentando tránsfugas. Repito el evangelio: no se coloca vino nuevo en odres viejos, porque se rompen.