Sobre este episodio
El PLD le ha entrado como la conga al acuerdo del gobierno dominicano con Estados Unidos. Pareciera poco razonable o por lo menos curioso para un partido que gobernó 20 años con buenas relaciones con Washington y con dos presidentes locos por tomarse una foto en la Casa Blanca. Aunque la crítica es quien la firmó supongo que el secretario general del PLD Charles Mariotti sabe que un encargado de negocios es el embajador hasta que el titular sea designado y que sus actos tienen el mismo valor como representación de un estado. Quizá el problema no es quien sino qué. Con mayoría en el congreso por 16 años, el partido morado rechazó como el diablo a la cruz la ley de extinción de dominio que no solo impide la expropiación de bienes producto de ilícitos como la corrupción y el narcotráfico, sino evitaría un nuevo esquema de corrupción por el aprovechamiento de esos bienes casi siempre en manos de políticos y militares. Aquí hay cientos de bienes del narco en esas manos. Quizás temen que Estados Unidos dicte la ley de extinción de dominio y que los actores dominicanos solo acomoden el texto. Es exactamente lo que pasó con la ley de lavado. Eso y la información del acuerdo de delación premiada del abusador deben haber provocado pánico en algunos sectores. Si usted quiere agregar algún ingrediente piense en la cantidad de droga que se decomisa cada día de los últimos 8 meses. Y si le falta algo piense que la operación Coral detenida en la medida de coerción porque la defensa está vuelta loca y sin idea, pero que advierte nuevas investigaciones entre los uniformados. El sancocho tiene todas las carnes y todas las viandas algunos quieren comérselo y otros quieren echarle jabón.