Sobre este episodio
El besamanos es un acto público por el cual se muestra sumisión y respeto a los reyes y príncipes y su origen viene sin duda de Oriente, cada uno de cuyos pueblos lo practicaba a su manera. En la cultura rural dominicana el besamanos es la pleitesía que rinde la pareja que se va de casa fuera del matrimonio. Los huidos por la palma regresan a la casa de los padres de la novia a besar la mano como signo de sumisión y respeto a los padres. El besamanos sustituye la formalidad del matrimonio en el campo dominicano. Trujillo forzó la sumisión de un pueblo completo y estableció el besamano en los saludos presidenciales de año nuevo como una forma de humillación a la clase dominante y los intelectuales que le rechazaron antes de su llegada al poder y en sus primeros años. Quien no iba al besamano corría el riesgo de caer en desgracia y eso iba desde la aparición en un “foro público” hasta el asesinato, si así lo consideraba el jefe. Balaguer copió el modelo y los presidentes que le subsiguieron no hicieron cambios. Quienes cubríamos los saludos presidenciales de año nuevo nos dedicábamos a destacar las vergüenzas de quienes participaban del acto, y eso iba desde los papelitos y folders hasta las expresiones de nuestros príncipes de agua dulce. Los Saludos de año nuevo o besamanos de Leonel Fernández llegaron a durar cuatro horas y fueron motivo hasta de sorna internacional pues algunos corresponsales no entendían la situación. A su llegada al poder Danilo Medina redujo los saludos presidenciales de año nuevo a un acto corto casi exclusivo para el cuerpo diplomático. Luis Abinader no ha tenido besamanos porque el covid no le ha dado chance. En una semana sabremos. Desde que salió del poder Leonel Fernández ha superado la nostalgia del besamanos de año nuevo con un acto similar para felicitarlo por su cumpleaños que es hoy. El que fuera modesto profesor de Villa Juana y se vendiera como tal para llegar al poder cumple hoy 69 años, de los cuales 12 ha tenido titulo de presidente y doce 14 de ex presidente. Quien se identificó a si mismo como un presidente desempleado parece que extraña la pleitesía hacia el poder y hoy anuncia su propia versión del besamanos en su cuartel general de Funglode. La convocatoria es para las 9 de la mañana, muy temprano para los hábitos conocidos del ex presidente y más para los periodistas. El acto sin embargo será una medición porque los protagonistas del besamano de alguna manera son un indicador de la sumisión ante la figura del líder, sobre todo los externos al partido del sector empresarial que todos y todas sabemos pueden ser los financiadores de una campaña. Leonel Fernández fue presidente por doce años y por tanto hay mucha gente que le debe favores y hoy pondrá a prueba el agradecimiento. Es su primer besamano después de su doble derrota, la interna que lo sacó del PLD y la externa que midió su tamaño sin el aparato del partido morado. Venga gente, venga pueblo.