Sobre este episodio
El 27 de noviembre pasado el secretario general del Partido de la Liberación Dominicana Charlie Mariotti anunció que el presidente de esa organización y ex presidente de la República Danilo Medina saldría para la calle. El anuncio sería intrascendente en cualquier país del mundo donde “la calle” no tuviera la connotación que en el nuestro que calle significa movilización ya sea social o política. La calle y los peledeistas la conocieron en su larga vida de oposición antes de ser gobierno y en los 20 años que controlaron la vida pública. Algo pasó en noviembre cuando después de una fugaz aparición en Santiago Medina volvió a recluirse. Con la navidad el país político se apaga y de nuevo en abril pasado tras par de apariciones en pésames y funerarias el mismo secretario general volvió a anunciar que Medina iba “pa la calle”. Nada pasó, por lo menos que se sepa. Ayer tras una reunión del Comité Político de esas que cada vez son mas intrascendentes Mariotti volvió a anunciar que Medina iba para la calle esta vez a juramentar nuevos adeptos. No sé si Danilo vive en un edificio muy alto pero la verdad es que a el y parece que a su partido le ha dado mucha brega encontrar la calle. Y pareciera que es la calle quien no quiere juntarse con ellos. Quizás los medios influyen. Hoy se debaten denuncias de corrupción en la gestión de cuatro meses en CONANI de quien fuera su asistente personal durante años y se presenta otra investigación de un colaborador cercano y compadre en la empresa de generación hidroeléctrica en la que también aparecen empresas de sus famosos cuñados. Hoy el tribunal superior administrativo falla en contra Julio Cury un colaborador cercano y defensor de su gestión empeñado en que la Cámara de cuentas mantuviera una relación contractual con su empresa nada más y nada menos que para enfrentar el ministerio público que hoy por hoy es una de las instituciones de mayor credibilidad en la vida dominicana. Salir a la calle a juramentar nuevos miembros hipotéticamente significa que el PLD encuentra gente que nunca militó en esa organización, que no se benefició de sus gobiernos y que está de acuerdo públicamente con el esquema de corrupción que cada día suma ingredientes nuevos. La foto de la reunión de ayer es muy elocuente, de nuevo revela una dirección añosa, distante de una población a la que nunca se quiso acercar en términos reales y a la que ahora quiere representar afanosamente.