Sobre este episodio
Gregorio Domínguez el diputado del PRM que ordenó la destrucción de una vivienda particular en Punta Rucia es de los que no entiende que el país cambió. Ayer fue sometido por el ministerio público y deberá enfrentar a la justicia aun en su jurisdicción privilegiada. Goyo mandó a dos empleados suyos a destruir una vivienda en construcción en un área cercana a una hermosa playa yo no sé con que interés pero por sentido común quería el área para sí o su cercanía. Para sentir el poder de hacer cosas así mucha gente quiere ser diputado o senador. Es probable que los votantes del PRM que llevaron a Gregorio Domínguez al congreso vuelvan a votar por él porque el clientelismo sigue haciendo estragos en la sociedad dominicana. Pero su partido está forzado a revisar el perfil de sus candidatos a legisladores. En los primeros diez meses de Gobierno, tres diputados del oficialista Partido Revolucionario Moderno se han visto en aprietos legales, al ser vinculados a casos de narcotráfico, lavados de activos y alteración de documentos de identidad. Dos de ellos fueron sometidos a la justicia, de los que uno se encuentra en jurisdicción estadounidense. Los procesos afectan a los diputados Rosa Amalia Pilarte López, de La Vega, y a los legisladores Miguel Gutiérrez Díaz y Luis René Fernández Tavárez, éstos de Santiago. Los tres legisladores corresponden a la región Norte. Héctor Darío Féliz Féliz y Faustina Guerrero Cabrera, son otros diputados contra los que la Procuraduría General de la República ha solicitado un juez especial a la Suprema Corte de Justicia por su alegada vinculación a una red de narcotráfico, lavados de activos y otros delitos, la cual fue “desmantelada” en la Operación Falcón. A todo este se suma Gregorio Domínguez. Yo no sé si esto es un record pero debe ser el mejor averaje de un congreso comprometido con el tigueraje puesto en evidencia. No es que sea la primera vez que pasa es la primera vez que no se tolera. Meterse a congresista o a político para lavar dinero ya no estará de moda y vamos a ver si como ciudadanos logramos adecentar ese antro de podredumbre con saco y corbata en que se ha convertido el congreso nacional.