El escritor y teólogo británico John Stott dijo:“La Iglesia existe para adorar a Dios y para hacer conocido a Cristo en el mundo.”Sin embargo, debemos hacernos una pregunta incómoda:¿Nos hemos convertido en espectadores de la fe en lugar de participantes del Reino?Hoy quiero hablarte de un tema que quizás hemos escuchado muchas veces, pero que pocas veces nos hemos detenido a examinar con sinceridad: ¿Cuál es realmente el propósito de la Iglesia?1 Pedro 2:9 declara:“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”Muchas personas asisten a la iglesia cada semana, conocen los himnos, cantan las alabanzas, ocupan un asiento, participan en actividades, pero desconocen el propósito para el cual Dios los llamó.La Iglesia no fue creada para entretener personas.No fue establecida para llenar agendas.No fue diseñada para ser un club social religioso.La Iglesia existe porque Dios tiene una misión en la tierra, y decidió cumplirla a través de un pueblo redimido.La pregunta es:¿Estamos viviendo ese propósito o simplemente asistiendo a reuniones?