Sobre este episodio
La ira es puede destruir vidas, romper relaciones y arruinar el testimonio de un creyente. El apóstol Pablo conocía el efecto negativo del resentimiento, y dejo este consejo:“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” Efesios 4.31, 32La biblia también dice en Efesios 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,